Termogénicos: efectos secundarios

Este artículo tiene como objetivo dedicar un momento de reflexión, y también de información, a las posibles consecuencias nocivas que puede provocar a tu salud el uso de ‘quemadores de grasa’. Si eres una persona que entrena y entrena pero a final de mes los resultados son nulos, presta atención antes de dejarte seducir por los anuncios de productos increíbles que eliminan calorías como por arte de magia.

Efectos causados por el uso constante de termogénicos

Por muy natural que sea un producto, éste presenta recomendaciones y efectos secundarios. Los termogénicos, por ejemplo, son semejantes a los estimulantes y, en general, aumentan en la misma proporción la cantidad consumida.

Efectos secundarios:

  • Agitación
  • Arritmia
  • Aumento de la presión arterial
  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Falta de concentración
  • Insomnio

Los problemas mencionados en la lista dejan claro el peligro que los termogénicos pueden presentar para personas con dolencias cardiacas, diabetes y dificultades para dormir, en otros.

Una de las promesas de los termogénicos es eliminar de una vez la grasa localizada, algo que los especialistas afirman ser prácticamente imposibles de cumplir en el caso de estos productos, ya que éstos aumentan el poder de eliminar las calorías y elevan la temperatura interna del cuerpo.

Unos de los factores que llevan al consumo abusivo (y peligroso) de los termogénicos sucede cuando no se obtiene el resultado esperado durante el uso de un determinado producto. Algo bastante común, dígase de paso, pues sin realizar ejercicio el quemador de grasa no te ayuda en absoluto.

El problema es que esa frustración normalmente lleva al aumento de la dosis del producto, pudiendo provocar al usuario una alta presión sanguínea, insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular, ansiedad, alteración del humor, falta de aire, problemas en los pulmones, riñones e hígado.

Entendamos mejor los efectos secundarios de los termogénicos

La efedrina es la principal sustancia termogénica, pero está prohibida en varios países, como Estados Unidos y Brasil. Por lo tanto, la cafeína termina siendo la sustancia más utilizada. Al contrario que la efedrina y la anfetamina, cuyos efectos son más agresivos, el organismo se adapta fácilmente a la cafeína. La tendencia de la cafeína es que, con el paso del tiempo, ésta deja de elevar el gasto calórico.

Al aumentar la temperatura corporal y los latidos del corazón, los termogénicos proporcionan energía extra para practicar actividades físicas. La circulación sanguínea también aumenta y las venas se dilatan. La persona se encuentra agitada, pero un detalle muy importante a tener en cuenta es que la cantidad de ingredientes termogénicos en los suplementos quemagrasas no son suficientes para provocar el adelgazamiento.

En el caso de la efedrina, por ejemplo, ésta ayudaría a perder peso si es consumida en altas dosis, pero eso elevaría los riesgos. Partiendo desde el principio, el efecto de los productos termogénicos en general serían como el de un placebo, algo semejante a lo que ocurre con los suplementos basados en taurina y L-carnitina. Esos aminoácidos ya son producidos por el organismo, no aumentan la quema calórica y no ayudan a perder peso.

Pero todavía no está todo dicho. Una pregunta que necesita ser aclarada es si los termogénicos causan dependencia. La respuesta es no, porque en vez de agradar al cerebro, provocan irritación.

Con la suspensión del uso de los termogénicos, lo que ocurre es que la persona puede sentir más cansancio. Entonces, por todo lo que se ha expuesto aquí, es aconsejable considerar los riesgos y beneficios del consumo de estos productos.